Traza
el patrón, descubre tu guión y desnúdate de todos tus tejemanejes. Que nada
es sólo tuyo, porque yo te pertenezco y en la medida que te pertenezco, tú me
perteneces. No hay pues sentido en la pertenencia sino es el de la reciprocidad.
Maquinaria inquebrantable, sutil mecanismo, ¿Pero como te voy a descubrir a ti si aun no me he descubierto yo? Ambos con complejo de cebolla, lo acepto,
mientras no me hagas llorar. Con cada capa de menos aumenta nuestra
vulnerabilidad, ya no nos quedan manos para taparnos las partes descubiertas,
pero nos quedan besos para hacerlas nuestras. Juntamos las capas y nos hacemos
más fuertes, porque acepto cubrirme con tus capas. Poco a poco dejo que también
incorpores mis capas a las tuyas o que los dos acabemos desnudos. Al final
pues, el descubrirte, el descubrirme, el descubrirnos es un desnudarnos para
cubrirnos y que con nuestra rotura provocaremos el llanto.
"Con cada capa de menos aumenta nuestra vulnerabilidad, ya no nos quedan manos para taparnos las partes descubiertas, pero nos quedan besos para hacerlas nuestras..."
L,
Larga vida a este blog, que la creatividad no cese
ResponderEliminarMCP
Me encanta. Tiene un curioso efecto envolvente.
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